Despañalizado

Pos sí, después de varios años por fin me he despañalizado. Y es grato constatar que existe vida fuera de Pañalón, lo digo por los que piensan que hay que aguantar al precio que sea, que la cosa está muy mal y que adonde podemos ir que estemos igual o mejor. Estaba ya cansado de escuchar siempre las mismas quejas, que si esto no es vida, que si no ganas ni para ‘arrimar un chusco de pan a una sardina’ (saludos a Aquelino, autor de esta frase), que si no se puede aguantar la intolerancia de alguno que allí trabaja que se cree el dios del mundo, que a quien hay que follarse para ir a casa, etc, etc, etc. Y claro, ante esto tienes dos opciones. Seguir aguantando, sin ver a tu familia y sin llevar un duro a casa, o buscarte soluciones, que haberlas, haylas. Y no digo yo que haya encontrado la mejor, que seguro que las hay, ni que vaya a ser la definitiva, pero por lo menos en algo he mejorado mi situación.

Vamos, que hay luz al final del túnel si eres capaz de caminar hacia ella quitándote la venda del conformismo que a veces nos negamos a admitir que llevamos (jo, vaya fracesita que he parido). Lo fácil es seguir hasta el punto sin retorno y seguir la corriente, lo complicado es desviarte antes de que la caída ya no tenga remedio. Y si antes era fácil recuperarse de una gran caída, ahora no lo es tanto.

Y siempre he pensado que es bueno echar de vez en cuando la vista atrás, ver por donde has pasado, como las cosas son de una manera al principio y completamente distintas al año siguiente; y aprender de todo ello. Son ya unas pocas las empresas que he pisado, y hasta ahora siempre pensando el jubilarme allí. Pero lo único cierto es que siempre hay un sitio mejor, que no hay que conformarse, y que lo de aguantar sólo funciona bien con las cervezas.

,

1 Comentario

Cuanta mentira (2ª parte)

Je, je… si es que cuanto mas lo piensas mas te das cuenta de lo podrido que esta todo. ‘Un fin de semana fuera y otro en casa, excepcionalmente dos’… Jua, jua, jua… me partoooo¡¡¡¡. Pero pensemos por un momento por que aseveran esto cuando saben perfectamente que no lo van a cumplir, teniendo en cuenta que esto que escribo (pese a ser la pura verdad) puede traerme consecuencias. Pero como hace ya mucho tiempo que digo…’ Mira, que a estas alturas, como que me da todo igual’.

A ver… Podríamos pensar que es simplemente por que así te enganchan. Empiezas un trabajo firmando una clausula de penalización si te vas antes de un año en un contrato (lo de los fines de semana no aparece ni en el canto del folio), tiempo durante el cual tu eres el que les saca de una acumulación de trabajo que soportan, cumpliendo así con sus clientes, pero lo de pasar por casa…ya ni excepcionalmente. Y la excusa cuando ya te pones un poquito farruco es ‘que el trabajo está así’ (me partooooo otra vez, jua, jua, jua). Claro, esto pensando mal (ya dijo alguien Piensa mal y acertarás) tiene cierta lógica. Necesito muchos trabajadores y asi me aseguro mis beneficios a cualquier precio.

La cosa se podría quedar así, pero no. Resulta que cuando a alguien se le ocurre preguntarles ‘oye, y eso de un fin de semana fuera y otro en casa ¿sigue siendo política de la empresa?‘, te responden que si (otra vez, me partoooooo¡¡¡¡¡, jua, jua, jua). Pero… en fin, que decir, tu sigues pasando por casa de higos a brevas. Y eso un año, y otro, y otro… Tambien es verdad que te puedes ir cuando quieras, que las puertas estan abiertas como dicen ellos… pero eso es harina de otro costal.

Seguimos. Claro, ya hemos llegado a la constatación de que es excepcionalmente cuando bajas a casa un fin de semana si y otro no. Y ellos también lo constatan (sienes y sienes de mensajes de ‘me toca casa’, ‘oye, que esto me va a costar el divorcio’, ‘que mis hijos ya no se acuerdan de mi’, etc. etc) y siempre con la misma contestación. Pero es entonces cuando te encuentra con otro compañero que acaba de entrar en la empresa, y que te dice con una sonrisa de felicidad que este finde le toca casa…. Si, si… JUA, JUA, JUA….QUE ME PARTO OTRA VEZ¡¡¡¡, a casa dice…. Cuan expresiva es su cara cuando te ve revolcandote de la risa. ‘Que si, hombre, que eso es lo que he acordado con ellos‘… mas risa todavia. Lo bueno viene cuando esa cara de felicidad se torna en indignación (estoy indignao que decia una amiga mia) cuando llama por telefono para cagarse en too por que le acaban de mandar a cargar a Pernambuco, y lo de pasar por casa, pues que va ser que no.

Conclusión: Nosotros sabemos que no es así, ellos saben que no es así… entonces ¿Por que mentir?. Je, je, a vuestra consideración lo dejo, pero ya sabéis, ‘piensa mal y acertaras’.

, ,

No hay Comentarios

Cuanta mentira..

Ya estoy cansado, de verdad. No sabes muy bien si es que este mundo cada día está peor y si la gente que en el vive cada vez es mas cabrona. Y es que cada día que pasa te suceden cosas que irremediablemente te hacen ser un poco mas desconfiado de los que te rodean. Todo basado en mentiras con un solo objetivo: aprovecharse de situaciones y sacar beneficio propio.

Y os estaréis preguntando a que viene todo esto. Pues sencillamente a la confianza que algunas personas traicionan sin tener por ello ningún cargo de conciencia. Conoces a alguien, te cuenta su vida, sus problemas, su situación… y algo en tu corazoncito ablandado te dice que puedes y debes prestarle la ayuda que necesita. Le entregas tu amistad, tu ayuda y tu comprensión , intentando que su vida sea un poco mas feliz de lo que realmente es, dándole a entender que en esta vida existe gente capaz de ayudar a los demás con el único propósito de ayudar. Haces tuyos sus problemas, siempre pensando en que entre dos una carga se hace mas llevadera. Pero… al poco tiempo te enteras que todo es mentira, que no existe tal problema y que todo lo que has compartido con esa persona ha sido simplemente una fantasía creada por ella con el único fin de sacarte la pasta.

¿Y que se consigue con todo esto?. Que la próxima vez que conozcas a alguien que realmente tiene un problema y a la que puedes ayudar, la mandes donde pica el pollo, porque, oye, con unas pocas ya has tenido bastante, y al Santo Job lo tiré por la ventanilla cansado de verle partirse el culo cada vez que me la dan. Y a ti, ¿que te queda?. Unos cuantos días pegándote cabezazos contra el volante y una única palabra que resuena en tu mente: ‘alelao’…

1 Comentario